Bailando en la oscuridad de la noche
me encuentro unida a tu cuerpo
respirando tu cálido aliento
que acaricia suavemente mi rostro
Tus manos fuertes me sostiene
y me hacen moverme a la par del tuyo
el silencio se apodera de mi mente
y no escucho nada que no sea tu voz
tus ojos negros se clavan en los mios
y yo siento perderme en ellos
como un laberinto sin salida
me arrastran con más fuerza a ti
Y ya nada existe, solo tu y yo
unidos en el sensual vaivén
que se vuelve eterno y etéreo
como el mismo cielo


