viernes, abril 02, 2010

"DÉCIMAS A DIOS" DE PITA AMOR (SEGUNDA PARTE)




En estos dias de reflexión para muchos y de descanso para otros (entre los que me cuento), mientras platicaba con un amigo me pregunto si creia en Dios, es un tema delicado y del cual tengo una infinidad de interrogantes, asi que solo acerte a decir, no lo se, como una forma de no seguir con el tema. Ya a solas y tratando de encontrar una respuesta más satisfactoria recorde el poema de Pita amor, el cual me parece que plasma perfectamente mi sentir. Dejando a un lado el tema religioso me encanta la forma en que escribía. El poema es largo asi que solo agrego la segunda parte que es mi favorita.

No creo en ti, pero te adoro. 
¡Qué torpeza estoy diciendo!
Tal vez te estoy presintiendo
y por soberbia te ignoro.
Cuando débil soy, te imploro;
pero si me siento fuerte,
yo soy quien hace la suerte
y quien construye la vida.
¡Pobre de mí, estoy perdida,
también inventé mi muerte!

Es la soberbia, Dios mío,
la que me está haciendo hablar.
¿Por qué insisto en descifrar
el ser, la luz, lo sombrío?
Si sólo existe el vacío,
no es a mí a quien me toca
volver mi cabeza loca
tratando de entender todo.
Este orgullo de mi lodo
sólo con fe se sofoca.

Fácil es creer en ti
y vivir de tu clemencia,
sin desentrañar tu esencia
y gozando lo de aquí.
Yo por desgracia nací
sentenciada a investigar,
a atormentarme, a pensar
y a no aceptar el misterio;
pero a mi humano criterio
le está vedado volar.


No al que me enseñaron, no.
Al eterno inalcanzable,
al oculto inevitable,
al lejano, busco yo.
Al que mi ser inventó,
mi ser lleno de pasiones,
de turbias complicaciones
y rotunda vanidad.
Ser que busca la verdad
y sólo halla negaciones.

Hablo de Dios, como el ciego
que hablase de los colores,
e incurro en graves errores
cuando a definirlo llego.
De mi soberbia reniego,
porque tengo que aceptar
que no sabiendo mirar
es imposible entender.
¡Soy ciega y no puedo ver,
y quiero a Dios abarcar!...

Dios será la salvación,
pero es difícil hallarlo
porque no basta heredarlo
y pedirle comprensión.
Hay que abrirse el corazón
y las entrañas rasgarse,
y ya desangrada, darse,
olvidándose de todo.
Hay que buscarlo de modo
que Dios tenga que entregarse.

Más que nunca te deseo,
y es cuando estás más lejano,
hoy que me consumo en vano
porque ni en la nada creo.
Soledad sola poseo:
opaca, hueca, infinita.
Ni mi sombra me visita,
pues ella salió a buscarte,
y como no pudo hallarte,
volverse conmigo evita.

No tengo nada de ti,
ni tu sombra, ni tu eco;
sólo un invisible hueco
de angustia dentro de mí.
A veces siento que allí
es donde está tu presencia,
porque la extraña insistencia
de no quererte mostrar,
es lo que me hace pensar
que sólo existe tu ausencia.



Oculto, ausente, baldío,
hermético, inalterable,
asfixiante, invulnerable,
absorbente, extraño y frío;
así te siento, Dios mío,
cuando sola y angustiada
me consumo alucinada
por lograr mi plenitud,
rompiendo esta esclavitud
a la que estoy condenada.

Dime, ¿qué es lo que pretendes
con tu silencio y tu ausencia?
¿En dónde está tu clemencia,
si te imploro y no desciendes?
Me creas de lodo inmundo,
luego en más fango me hundo,
y soy, entonces, culpable.
Dios eterno, inexplicable,
¡qué misterioso es tu mundo!

lunes, marzo 29, 2010

Paréntesis






Siempre he sido una mujer reservada, de pocas palabras, ya que siempre he pensado que si no tengo nada bueno que decir, lo mejor es el silencio. Desde pequeña he tenido el gusto por la lectura ,afición que no se exactamente como surgió ya que nadie de mi familia gusta como yo del placer de leer un libro. De ahi que empece a escribir.

Hoy me preguntaron que porque escribía, y yo conteste que escribía para no gritar, para no llorar, para no asfixiarme. Escribir es la única forma en la que puedo escapar por un momento de la realidad en que vivo, se ha vuelto una catarsis diaria, que me limpia y me da el valor de continuar. Debo decir que no todo lo que escribo me ha sucedido y no con esto quiero decir que son mentiras. Escribo de lo que veo, de lo escucho, de lo que siento y de todo lo que me rodea, y que de alguna manera me afecta, de menos indirectamente.

Es cierto que para poder escribir hay que sentir y sangrar cada palabra para que pueda llegar realmente al alma de quien lo lee, pero también es cierto que una imaginación sedienta vierte una infinita gama de historias que se van formando en la mente, a veces, hasta el punto de creerlas ciertas, por lo menos para quien las crea.

Si bien no soy ni cercanamente una buena escritora, si soy una mujer que necesita sacar de alguna manera todas esas imágenes que revolotean en mi mente y a falta de no poder hacerlo con la voz, lo hace con la palabra escrita, y si alguien gusta de leer, lo que con placer comparto, y dar su opinión ya sea a favor o no , es bienvenida a este " Baúl de los suspiros" que he ido llenando amorosamente.


Solo modificando la realidad me ha sido posible llegar a soportarla

domingo, marzo 28, 2010

Mentira



Fui para ti
y me entregue sin reservas
a tu cuerpo ardiente
hasta quemarme la piel

Me arranque el corazón
en cada beso apasionado
para entregartélo
sangrante de placer

Sin ti agonizaba
y respire tu aliento
que me daba vida
y me volvía inmortal

Y acaso fue en vano
si al amanecer olvidaste
y como Pedro
me negaste